viernes, 9 de julio de 2010

LA VENGANZA DE ELY (II)


BUSCANDO A IM.
(JEDUARDO2010)



BUSCANDO A IM.
Todas las fotografías que tuve de ella duermen en el cementerio de las memorias de los ordenadores, que es donde hoy día acaban todas las historias de amor. Sólo me queda una fotografía velada y un boceto que hice para hacerle un retrato. Luego me enseñó a subir montañas, caminar por senderos, bajar valles y alcanzar cimas. Planificamos juntos la aventura, el viaje y la huida...

LA BRÚJULA DE VIEUCHANGE
***
La primera vez que nos vimos en el Maravillas fue ante una mesa de despacho, de las dos que tiene en sendos huecos del local. Allí se presentó curiosa a la llamada de mi anuncio. Sabía inglés, conocía el sur de Marruecos y conducía un Toyota 4x4 porque había participado en varios raid Toyota de mujeres. Aventurera, idealista y sin miedo al riesgo.




Sobre la mesa tenía varios libros, un plano de Maruecos y una brújula tal y como había dicho en el anuncio. Luego le regalé la brújula. Era un precioso modelo viejo de los años veinte. Había pertenecido a Vieuchange, así lo había comprado yo a un anticuario de París. Algunos años más tarde supe que del museo municipal de Nervers (Francia), levantado en honor de Michael VIEUCHANGE, había desaparecido aquella brújula.


Le conté la historia de aquel inquieto soñador de veintiséis años que, fascinado por la leyenda de la ciudad santa de SMARA, quiso conocerla. Estaba en pleno desierto del Sáhara y se hallaba abandonada. No había sido pisada nunca por ningún europeo. Él, admirador de Rimbaud, quería visitar la ciudad y relatar luego su viaje. Salió de Marsella para llegar a Agadir varios días más tarde. Desde allí contrató a varios nativos y compró varios camellos. Tuvo que disfrazarse de mujer y algunas etapas las hizo escondido en los cestos de su camello. Era octubre de 1930, y los franceses no podían bajar al sur sin ser atacados. Finalmente, después de casi un mes de viaje, llegó a Smara y depositó un mensaje que introdujo en una botella y la enterró en la arena. Estuvo tres horas y volvió. Bebió agua de un pozo cercano, y a partir de ahí empezó a sentir las fiebres y escalofríos de la disentería. Después de casi un mes de regreso, agotado y enfermo, a su llegada a Agadir lo esperaba su hermano, quien lo llevó a un hospital donde murió. Está enterrado en el cementerio cristiano de Agadir (Marruecos)



En el Maravillas planificamos el golpe. Luego nos vimos obligados a cambiar de centro de operaciones porque descubrimos que éramos seguidos por la policía.



Muy cerca de allí estaba el PENTA, donde iba Antonio VEGA y a veces cantaba. Yo no lo conocía, y ella me llevó allí y me lo presentó. Y escuché por primera vez "La chica de ayer". La exposición del Museo Picasso duraría tres meses. Teníamos varias semanas para prepararlo todo. Y así fue, partimos hacia París.

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