domingo, 16 de mayo de 2010

HOMENAJE A MADRID (IV)

LA GRAN VÍA: 100 AÑOS



LA GRAN VÍA (J. EDUARDO, 2010)
(Dibujo que dedico a CASANDRA, enigmática mujer de sonrisa luminosa)



EL INTERIOR DE LA CÚPULA DE METRÓPOLIS

(Fotografía de Santi BURGOS)

Artículo publicado en EL PAÍS


Sobre el cartel de Metrópolis, la cúpula que sirve de puerta a la Gran Vía está llena de trastos. Una mesa de taller, botes de pintura, cajas que guardaron ordenadores, una manguera. Las paredes están desnudas, el suelo es de baldosa. Por fuera, el domo de pizarra tiene guirnaldas cubiertas con 30.000 panes de oro de 24 quilates. Por dentro, aloja el trastero mejor ubicado de la ciudad.

Al tejado del edificio Metrópolis se accede por una escalera trasera. Una pequeña puerta de madera conduce a una enorme terraza en forma de V (el edificio tiene 820 metros cuadrados de planta) que nunca se ha usado para nada, ni fiestas, ni cócteles... Es una pena, porque las vistas son alucinantes. De entrada, es el único lugar desde donde se le ve el trasero a la Victoria, la figura alada que corona el edificio desde 1977. Unos años antes, en 1972, la compañía de seguros Metrópolis compró el inmueble a la aseguradora La Unión y el Fénix, que lo había rematado con una escultura de su símbolo corporativo: un hombre joven, Ganímedes, sentado sobre un pájaro. Durante cerca de una hora, el 11 de octubre de 1977, la Victoria y el Fénix convivieron en la acera, cuando bajaron a uno para colocar a la otra. La Victoria pesaba casi el doble (tres toneladas) y era de bronce en vez de cobre. Mide cinco metros y uno de los encargados del mantenimiento del edificio recuerda que no le podía abarcar la cabeza con los brazos.




La plaza de Callao y el Edificio de la Prensa (1934)






El edificio modernista de la FNAC, antes de Galerías Preciados.





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